Camposanto, una novela de Marcela Villegas

 

Frente-Camposanto-JPG-Ene-30-18-1-300x460Marcela Villegas (Manizalez, 1973) presenta su primera novela. Una historia dura, lúcida, conmovedora en varios momentos, que explora la memoria en un país de tumbas.

(82.998 son los desaparecidos en Colombia, según estimación del Centro nacional de memoria histórica). Continúa leyendo Camposanto, una novela de Marcela Villegas

…tránsitos… un libro de Carlos Ciro

 

20228705_10154784880477919_3132039047139218270_nUna criatura lenta, íntima de todas las literaturas y de todos los idiomas. Un animal melancólico que se arrastra con parsimonia a través de habitaciones colmadas de la luz vespertina. Ajeno al tiempo y que no desdeña la risa. Un gran animal tierno, pendiente de los pequeños cambios del cielo, de los libros que crecen en su biblioteca, de la lluvia que cae sin nombre y del bienestar de su familia. Un hombre que sabe esperar. Un hombre que es animal por su mansedumbre ejemplar de escéptico, por la manera íntima de estar en la vida, por lo incomunicable que hay en el interior de sus ojos. Tal es la imagen que retengo de Ciro.

Su memoria de paquidermo es precisa. Continúa leyendo …tránsitos… un libro de Carlos Ciro

El aprendizaje de la escritura

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La escritura literaria no puede enseñarse, pero puede aprenderse. Esa paradoja es el punto de partida de cualquier vocación. Nadie escribe en nuestro lugar. No se escribe nada si antes no se ha escrito, sino se está en camino. Las iluminaciones súbitas, llegan tras años de un trabajo estéril y agotador. No hay profesores de aula: hay el catalogo infinito de los libros y la soledad, la larga experiencia, del que traza signos en la hoja. En la escritura uno es discípulo y maestro de sí mismo. ¿No fue eso lo que enseñó Pessoa con Caeiro? Hay que ser el maestro más despiadado y el alumno más ambicioso que pudiéramos tener.

Hombre en ruinas, un libro de Pablo Montoya

 

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Pablo Montoya / imagen tomada de El Colombiano

 

Tal vez las ruinas descansen, sin saberlo, de la fatiga de haber sido. Desmoronadas, dispersas en el campo, sepultadas o sumergidas, olvidadas para siempre o reintegradas a la naturaleza, tal vez no hagan otra cosa que huir de la historia, que precipitarse gozosas en el anonimato de la materia. Es una sospecha que pervive al contemplar la vocación de polvo de todo cuanto existe. Al final de su vida, Freud también halló una pulsión análoga, tanática, en sí mismo. Pero lejos de confirmar una disposición general de la materia o la vida, las ruinas descubren para el ser humano otra clase de sentidos. Continúa leyendo Hombre en ruinas, un libro de Pablo Montoya