Sobre las caricias

 

No desgastan el cuerpo por el rose constante, como el viento, que reduce silenciosamente las ruinas. Lo afinan, más bien, como a un instrumento sinuoso y secreto. Un cuerpo en el momento del amor, es un instrumento sonoro que repite el grito primordial de la naturaleza en las criaturas. Un grito que se repite en el momento de nacer y se prolonga hasta que la muerte lo acalla.

 

Publicado por

Carlos Andrés Jaramillo

Poeta, narrador y filósofo colombiano.

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