Pequeños apuntes

 

Con tranquilo, y cada vez más profundo, gozo, se ha aficionado a la contemplación de la luz, a las huellas (siempre inasibles en su significado) que va dejando en el pasto, en las mesas de blanca piedra, en el aire (esa tenue arquitectura). La contemplación de la luz inhibe dulcemente el pensamiento hasta averiarlo.

No ha sido para nadie inolvidable, y esa conciencia no consigue entristecerlo del todo.

 

Publicado por

Carlos Andrés Jaramillo

Poeta, narrador y filósofo colombiano.

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