Sobre el silencio

 

 

Sobre el silencio:

Llamamos silencio a lo que antecede al lenguaje (esto incluye las pausas, el principio y el final de toda elocución). También a lo que, por sabido, no necesita ser dicho de nuevo. Y a lo que esta más allá del lenguaje, a lo que no somos capaces de nombrar, tanto sí existe como sino. Finalmente, a nuestra reaccion ante eso innombrable; una reaccion, primero, de desconcierto, de pasmo y, luego, de busqueda de la expresion adecuada. Esa es mi primera Tesis.

 

 

Mecanismos del silencio:

El lenguaje crea las condiciones de su propia negación. Da a luz al silencio. Al hacer posible el asombro (al decirnos lo inédito), que nos quita las palabras, esto es, se anula dentro de nosotros, cayendo en una sonoridad amortiguada, que sentimos como el ruido de la conciencia que busca palabras para lo nuevo. Esa es mi segunda tesis.

El lenguaje se hace silencio, al permitirnos el reconocimiento de hechos similares. Cuando identificamos algo, no necesita ser dicho. Es un lenguaje asumido. (Lo que surge allí es una experiencia de reconocimiento) Esa es mi tercera tesis.

La relación con lo innombrado, con el silencio, es lo que impulsa hacia adelante al lenguaje. Esa zona de la que el lenguaje no puede dar cuenta es el origen del lenguaje (siempre intentará nombrarla), su horizonte hacia donde se dispone ir. Esa es mi cuarta tesis.

 

 

Naturaleza del Silencio:

Al silencio hay que pensarlo en relación a la muerte. La muerte existe al no ser. Esto es, la muerte, no es algo que se realice sobre el mundo, su forma de realización es negativa. Adviene como lo que priva del ser. Adviene negando. Así es el silencio. Solo existe por esa incapacidad de ser nombrado. Esa es mi quinta tesis.