De “Lo Callado”

 
 
 

O sentir la lluvia como el niño que, extasiado calla, dejando que la lluvia empape su cuerpo. ¿Qué extraña felicidad es la de la lluvia, qué desconocido gozo trae a nuestras manos? ¿Qué plenitud arrebatada nos renueva si regresa?

En nosotros se agita un recuerdo del agua más antiguo que nuestra especie. Es la misma alegría primordial que siente el hombre delante de los elementos que le componen. Del hombre que presencia el fuego, que amasa la tierra o se deja envolver por el viento. Un canto que se alza desde la criatura al reconocerse.

(Algo más primordial que los Dioses, saberse agua).
 
 
 

Publicado por

Carlos Andrés Jaramillo

Poeta, narrador y filósofo colombiano.

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